Pago único, sin suscripciones. Licencias perpetuas para cada herramienta del stack.
La unidad no es la misma en todos los productos, y conviene mirarla antes de comprar. FoxServer y FoxBridge se venden por asiento: uno por programador, sin atar a ninguna máquina. FoxAgent se licencia por máquina de desarrollo, atada a su ID. FoxCore es una licencia por empresa, sin contar puestos. Y Golem, por técnico (atada a su máquina) o por equipo, que es una licencia de empresa y no se ata a ninguna.
Runtime es la licencia de despliegue, y tampoco se cuenta igual en los dos productos que la tienen. FoxServer Runtime va por servidor de producción, de uno en uno o en pack de 5, y es la que hace falta para que tu API atienda a otras máquinas, porque un asiento Developer solo responde a 127.0.0.1. Una casa de software que la distribuye a sus clientes compra la ISV ilimitada, una por empresa, sin contar servidores. FoxAgent Runtime es una por empresa: viaja dentro de tu instalador y quita los límites en todos tus clientes, sin contar puestos ni sedes.
Todas las licencias son perpetuas e incluyen un año de actualizaciones. Lo que el mantenimiento acota es hasta qué versión llegas: tu licencia sirve todas las publicadas hasta el día en que vence, y las posteriores piden renovarlo. Renovar es opcional y cuesta el 25 % del precio de la licencia (Golem tiene su propia tabla); la cifra de cada tramo está debajo de su precio, y se pide escribiendo a soporte@irwinrodriguez.dev.
Sin tarjeta. Al verificar tu correo tienes 30 días de licencia completa (no es una versión recortada) de FoxServer, FoxCore, FoxBridge, FoxAgent, FoxCli y FoxCli MCP, con su instalador, en tu portal. Una por persona y producto; a los 30 días caduca.
FoxStack, FoxKit y FoxPack no tienen precio ni licencia: se descargan desde su ficha, sin cuenta.